Activa tu potencial // Activate your potential

 

«Y llegó el día en el que el riesgo de permanecer encerrada en la semilla era más doloroso que el riesgo de de florecer…»

 

 

 

 

Hola, ¿cómo estás hoy?

 

¿Haz visto alguna vez como una semilla comienza a germinar y le sale su primer brote?

 

Iniciar algo requiere valor, sin duda sería más cómodo no hacerlo aunque a veces no estemos tan cómodas y no queda más que crecer. Pueden surgir dudas, miedos y demás, algunas veces el corazón no se detiene y nos empuja a la aventura de intentar algo nuevo.

 

Una semilla confía en que puede abrir su cáscara y liberar el potencial que tiene dentro hasta convertirse en lo que viene a compartir sea una flor, dar frutos y un árbol que regale su sombra.

 

Comenzar una práctica de yoga puede sonar retador, la mente quizá diga que es imposible y pensemos en varias excusas para posponerlo un día más. Te tengo noticias, si no damos ese primer paso, la semilla no brota, romper la cáscara es abrirse paso a algo nuevo que puede cambiar nuestra vida.

 

Sobre la aventura y cambiar nuestro rumbo, te aseguro que no hay nadie que haya practicado yoga o que haya decidido iniciar una actividad física y que diga al terminar – “ojalá no lo hubiera hecho” – sino más bien – “que bueno que me levanté a clase y  además disfrute de la mañana y el aire fresco”, “que bien me siento después de pasar un rato haciendo práctica en mi mat, ahora si lista para seguir con mi día”, “que bien se sintió sudar”, “dormí tan bien después de la clase” , “siento un cuerpo nuevo”, “Ahora disfruto mucho más a mi familia”y así son varias de las frases que escucho día con día.

 

Así que hoy vamos a sembrar esa semilla y regarla para que brote, no se requiere mucho, en realidad solo un poco de amor, paciencia y ponerle la intención. Busca un espacio tranquilo en tu casa, puedes poner algo de música, bajar un poco la luz y crea el ambiente  para iniciar tu práctica.

 

¿Lista?

 

Aquí va una serie de posturas que puedes hacer en tu casa, cualquier momento es bueno, regálate algunos minutos para practicar y activar tu potencial, haz un par de respiraciones en cada una y sobretodo escucha a tu cuerpo y sus sensaciones (si algo genera dolor prueba reducir el rango de movimiento o no lo hagas):

 

Siembra tu intención

Junta tus palmas al centro y dale una intención a tu práctica y a tu día. Siente tu respiración y como entra y sale el aire de tu cuerpo. Puedes incluso sentir la expansión de tu energía al inhalar y al exhalar regresar hacia tu centro y hacia la tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

Crea el espacio para crecer

Flexiona ligeramente tus rodillas y coloca tus manos frente a tus piernas.

INHALA y arquea ligeramente la espalda. La pelvis y los hombros se relajan hacia atrás y el cuello acompaña el movimiento. EXHALA y regresa a espalda neutra.

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrazar el cambio

Cruza la pierna derecha por encima de la izquierda y flexiona las rodillas. Cruza el brazo izquierdo por encima del derecho. Crea espacio entre tus vértebras y respira hacia la espalda alta entre las escápulas. (Repite el otro lado, cruzando pierna y brazo contrarios)

 

 

 

 

 

 

 

 

Enraizar y activar

Coloca tu pies separados, que puedas tener una base ancha, activa los dedos de los pies (esto hace que se activen los arcos también y la musculatura profunda de las piernas y piso pélvico), eleva tus brazos a los lados flexionando los codos.

INHALA y microextiende tus rodillas y codos, percibe la expansión de la energía y la fuerza de tus piernas. EXHALA y vuelves al punto inicial, conecta con la tierra y tu centro.

 

 

 

 

 

 

 

 

Surgir y crecer

Colca un pie al frente y el otro atrás con el torso viendo al frente.

INHALA y eleva tus brazos y extiende las rodillas. Crece desde la tierra.

EXHALA y flexiona los codos y la rodilla que está al frente. (Repite el otro lado, con la otra pierna al frente).

 

 

 

 

 

 

 

 

Disfrutar los frutos

Lleva tu peso hacia la pierna izquierda y coloca tu pie derecho hacia el tobillo o pantorrilla. Deja los brazos relajados a los lados y respira suavemente, percibe tu equilibrio y goza el momento. Puedes usar la pared de apoyo. (Repite el otro lado)

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo te sientes ahora?

Gracias por leer y recuerda que JUNTAS NAVEGAMOS LAS OLAS

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» And the day came when the risk to remain tight in a bud was more painful than the risk it took to blossom…»

 

 

 

 

Hi! How are you today?

 

¿Have you ever seen a seed as it starts to germinate and its first sprout comes out?

 

Starting something requires courage, it might be easier to stay comfortable where we are yet sometimes it is not very comfortable where we are and we need to grow. Doubts, fears and other feelings can flood in  and yet our heart knows it has to keep up and go ahead, the adventure of something new pushes us forward.

 

A seed trusts that it might open its peeling and free up its hidden potential to share whatever it comes to create – a flower, fruits or a huge tree that gifts us with its shadow.

 

Starting a yoga practice can sound challenging, the mind might start yelling its impossible and we might think of several excuses to pospone it one more day. I have news for you, if we don’t give that first step, the seed doesn’t spout, breaking up the peeling is opening up to something new that might change our life.

 

About adventure and changing our paths, I can assure you that there is no one that has regretted practicing yoga o that after engaging in physical activity has said after finishing – “I wished I hadn’t done this” – it’s more something like “I’m so glad I woke up to class, plus I enjoyed the morning and the fresh air”, “I feel so good after a short practice on my mat, now I’m ready to continue with my day”, “it felt great to sweat it off”, “I slept wonderfully after class”, “I feel like I have a new body”, “I can enjoy much more family time” and so are the phrases I listen to day by day. (In my personal experience I do feel a new body and a whole different perspective on my daily life)

 

So today, we are like that seed, let’s add water it and let it germinate, not much is required, actually just a bit of love, patience and intention. Find a calm space in your home, you might put on some music, dim the lights, and create an environment to start your practice.

 

¿Ready?

 

Here are a series of  standing poses, that you can do at any moment of your day, give yourself a couple of minutes  and activate your potential:

 

Plant your intention

Bring your palms together in front of your chest and give an intention to your practice and your day. Feel your breathing and how air comes in an out of your body. You might even feel energy expanding as you inhale and coming back to the Earth and your center as you exhale.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Creating space to grow

Lightly flex your knees and bring your hands in front of your thighs.

INHALE and softly arch your back. Pelvis and shoulders relax back and the neck lets itself be carried with the movement.

EXHALE and come back to a neutral spine.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Embrace change.

Cross your right leg over your left and flex your knees. Cross your left arm over your right on. Create space in between your vertebrae and breathe towards your upper back in between your scapulae. (Repeat on the other side).

 

 

 

 

 

 

 

 

Rooting and activating

Bring your feet apart so that you can have a wide base, activate your toes (this activates the arches of the feet, deep leg muscles and the pelvic floor), elevate your arms to the sides flexing your elbows.

INHALE and microextend knees and elbows, feel the energy expansion and the strength of your legs, EXHALE and come back to the starting point, connect with the Earth and your center.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sprouting and growing

Bring one foot in front of the other, and let your torso face forward.

INHALE and extend your arms up and legs. Grow from the ground.

EXHALE and flex your elbows and front knee. (Repeat on the other side, with the other leg in front).

 

 

 

 

 

 

 

 

Enjoy the fruits

Bring your weight to the left leg and place your right foot on your ankle or calf. Let your arms relax by your sides and breathe softly, perceive your balance and enjoy the moment. You can use a wall for support. (Repeat on the other side).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Thanks for reading and practicing, how do you feel now?

Remember – We ride the waves together

Fotografía portada / cover photo: Susan Tuttle (http://susantuttlephotography.com/blog/)

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