La energía de tu vida // The power of your circle

Te has preguntado: ¿cómo son las personas con que te rodeas? ¿Cómo son tus familiares, tus amigos, tus colegas? ¿Las cosas que te dicen a diario, la forma en que te dicen las cosas y cómo repercute en ti las palabras?

 

Con el transcurso de los años me he dado cuenta que cada vez más me he estado rodeando de personas que exuden positivismo de una forma u otra. No hablo de personas perfectas, sino todo lo contrario, personas completamente abiertas y vulnerables a su modo de ser, se aceptan tal cual son, lo bueno y lo malo,  agradeciendo lo bueno y trabajando para superar lo no tan bueno. Para mí una persona así es completamente positiva y te diré porque lo creo. Esa persona es la que se dará cuenta de la grandeza del otro, será capaz de decirte cuando estás haciendo algo bien, será la persona que celebre contigo los pequeños pasos en la vida porque son ellos los que tenemos que celebrar.

 

Una vez escuche de Mike Sherbakov, de The Greatness Foundation, que eres el promedio de las cinco personas que te relacionas más cercanamente. Tú eres el promedio, y por ende, si buscas superarte entonces a veces no solo depende de ti mismo, depende de la gente con quien eliges rodearte.

 

Así también, Angela Duckworth, phD en psicóloga, sostiene que dentro de todo lo que hacemos y de lo que queremos lograr hay un espiral. Este espiral puede ir hacia la meta, gracias a nuestro esfuerzo y perseverancia, pero además, hay un componente muy importante: la retroalimentación positiva de nuestros cercanos. Esas personas que observan cada paso que damos y nos alientan a seguir adelante, porque estamos haciendo lo que nos hemos intencionado a lograr.  Un refuerzo positivo de entusiasmo frente a nuestro arduo camino al éxito y, ojo, quiero dejar bien claro que no estoy hablando de dinero, sino de cualquier objetivo en la vida, desde aprender algún instrumento, pasando por dejar algún hábito que no te beneficia hasta formar una empresa. Sin ellos a veces no vemos los pequeños logros y estancamos nuestro avance, incluso podemos llegar a desistir de seguir luchando y abandonar ese proyecto, esa idea o esa misión.

 

Recuerdas esa persona que te dijo:

  • Que lindo te quedo “eso” (cualquier cosa, aunque uno piensa que no está perfecto),
  • Me encanto tu presentación (aunque podrías haber puesto más cosas),
  • Admiro mucho tu forma de hablar (aunque sientes que no eres capaz de transmitir claramente tus ideas),
  • Que increíble es el “trabajo” que estás haciendo (aunque creas que a veces no logras tus metas)
  • Eres fenomenal, seco, admirable, me encanta… me encanta y me encanta… (etc, etc, etc…) y uno tímidamente dice gracias o incluso te puedes “achicar” frente a los halagos y decir “ay no, si no es nada”.

 

Bueno, te digo aquí y ahora,  esas personas… esas son las personas con quien te debes rodear, las que se maravillan de simplezas y que no dudan en decírtelo, las que no temen halagar tu esfuerzo, las que te recuerdan que cada paso que das es un paso más hacia tus metas, tus logros, tus deseos y tus anhelos. Rodéate de todas aquellas personas y ojalá, también, seas esa persona para otros. Porque gracias a sus “pequeñas” palabras tu consiguieras algo grandioso, triunfaras en lo que sea que te propongas. Algo en ti, aunque aún no lo entiendas por dentro, dirá “y aquí vamos de nuevo con todo lo que tenga para avanzar hacia mi objetivo”. Gracias a esa persona común y corriente para los demás que se convirtió en grandiosa cuando tan solo te dijo “me encantó lo que hiciste”…

 

Entonces, te pregunto de nuevo, ¿te has fijado en las personas con que te relacionas a diario? ¿Qué palabras tienen para ti? ¿Qué palabras tienes tu hacia ellas/ellos?

 

Y si tu respuesta es positiva y las imágenes de esas personas están en tu cabeza y en tu corazón, no queda más que agradecer tenerlas en tu camino, y no te preocupes si tu respuesta no fue tan clara, te invito a empezar a mirar hacia afuera, hacia tus cercanos para luego mirar hacia adentro. Todo cambio comienza con uno mismo.

 

Gracias por leerme y que brilles hoy y siempre,

Rowena

rscortesb@gmail.com

 

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Have you ever wondered about the people that surround you how are they like? What about your family, friends and colleagues? How do they approach you daily, the way the talk to you and how their way of speaking has an impact on you?

 

As time passes by, I have noticed that I’ve been surrounding myself with people who exude positivity in one way or another. I’m not referring to perfect people, but people who are totally honest and vulnerable, they accept themselves, good and bad, being grateful for what’s ok and working on the aspects they want to grow. For me, these kind of person is totally positive and I’ll tell you why I think this – that person is the one that will notice of the greatness of others and will be able to tell you when you’re doing something good, it will be the person that celebrates those small steps you give, because it’s those that we can celebrate.

 

I once heard from Mike Sherbakov, from The Greatness Foundation, that you are the average of the 5 people that surround you closely, You are the average, and so, if you wish to grow more as a person, it not only depends on you, it depends as well on the people you choose by your side.

 

In the same line, Angela Duckworth, phD psychology, holds that in all we do and want to accomplish there’s a spiral. This spiral can take us to our goal thanks to our effort and perseverance, but there is another very important component: the feedback we get from the people who are close to us. These people that see each step we take and encourage us to keep going because we are achieving what we have been working on. Having a positive and enthusiastic reassurance toward our rocky path to success, and I’m not referring to economic terms, but in any dream in life from playing an instrument, letting go un unhealthy behaviors to creating a company. Without them we might miss the small accomplishments and we stall in our growth, we might even desist from our path and even abandon an idea or mission.

 

Do you remember that person who told you:

  • How lovely that looks on you (anything even though you might think it’s not “perfect”)
  • I loved you presentation (even though you feel you might have added some more)
  • I admire the way you talk (even though you feel you’re not able to transmit clearly what your thinking=
  • What an amazing “job” you’re doing (even though the goals seem not getting done)
  • You’re phenomenal, great, awesome, I love… Love and love (etc., etc.) and one shyly says thank you and say “oh it’s nothing”.

 

Well let me tell you here and now, those are the people you want aroun, the ones who marvel with simplicity and have no doubt in telling you, the ones that are not afraid to compliment your effort, the ones that remind you that each step you give is getting you closer to your dreams, desires and goals. Surround yourself with these kind of people and may you be that person to others. Because thanks to those “small” words of support you can achieve something great, you will succed in anything you believe. Something inside you will say “and here we go again with all I have to keep on going”. Thanks to that simple person that became magic by telling you “I loved what you did”…

 

So I ask you again, have you noticed how are the people that surround you? Which words do they have for you? Which words do you have for them?

 

And if your answer is positive and the images of those persons are in your head and heart, there is no more left to be thankful for having them in your path and don’t worry if the answer was not so clear, I invite you to start looking outside and see your close ones to then look inside. Change starts in each one of us.

 

Thanks for reading and may you shine today and always,

Rowena

rscortesb@gmail.com

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